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martes, 25 de septiembre de 2007

CRÍTICA LA JUNGLA 4.0.



Aburrida, larguísima, La Jungla 4.o es la peor secuela posible. Es el inicio de las vacaciones, pero el detective John McClane (Bruce Willis), de la ciudad de Nueva York, no está de fiesta. Acaba de tener otra discusión con su hija adolescente, Lucy (Mary Elizabeth Winstead), y ha recibido una misión de rutina en la que debe detener a un joven hacker, Matt Farrell (Justin Long), para ser interrogado por el FBI. Pero para McClane, lo corriente tiene el hábito de convertirse en extraordinario, metiéndose abruptamente en el sitio equivocado en el momento equivocado. Con la ayuda de Farrell, McClane lentamente comienza a comprender el caos que acaba de iniciarse, y es que se está llevando a cabo un ataque a la vulnerable infraestructura de los Estados Unidos, deteniendo a toda la nación. Pero el personaje que está detrás del complot, Thomas Gabriel (Timothy Olyphant), va muchas jugadas por delante de McClane mientras pone en práctica sus increíbles planes.
El impacto del primer filme
El impacto del primer filme protagonizado por Bruce Willis como John McClane fue tal en España que la sustitución del título original inglés, Die Hard ('Duro de Matar'), por el de La Jungla de Cristal se ha mantenido en las secuelas posteriores.

Los términos 'jungla' o 'cristal' tenían cierto encaje en aquella cinta cuya acción se desarrollaba en los rascacielos Nakatomi, mientras que su presencia en los títulos de las continuaciones sólo obedece a una mera asociación con la exitosa cinta de John McTiernan. En cualquier caso, la perpetuación del título castellano del primer filme ejemplifica la indeleble impronta dejada por aquél.
Si la película se titulas
Si la película se titulase Caos Total y el poli respondiera al nombre de Harry Jones aprobaría por los pelos por tener un par de escenas de acción bien hechas. Probablemente también tendría sangre. Pero no. La película se titula La Jungla 4.0 y el peli es John McClane. Y eso toca los cojones, con perdón, pero así lo siento.

Una vez más, la industria cinematográfica americana vuelve a subestimar al espectador. Después de doce años, los seguidores de La Jungla de Cristal se merecían mucho más que una sucesión de tráileres sin conexión ni sentido, mucho más que ese amago de lo que la cuarta parte intenta ser y no termina siendo. Ni más ni menos que lo que suele suceder cuando cualquier guión “vale” para insertar escenas del “caos total” de Independence Day, sin tener en cuenta que ése nunca fue el espíritu de La Jungla, reinventora del género de acción.


Después de doce años, los seguidores de la saga se merecían mucho más que una sucesión de tráileres sin sentido. Después de doce años, los seguidores de la saga se merecían mucho más que una sucesión de tráileres sin sentido. Es la decepción de la temporada y solo queda de lo bueno alguna (forzada) frase del que fuera el mejor poli del cine.

Mi valoración: 1

viernes, 21 de septiembre de 2007

CRÍTICA EL ULTIMATUM DE BOURNE.


Con esta película termina la búsqueda de Bourne y una trilogía sobre el origen y la identidad comprimida en un formato de película de acción y espionaje, tres películas para contar casi lo mismo las tres veces, con lo cual tenemos uno de los productos más descaradamente estirados que se han visto. Cuando llegamos al “the end“, la tomadura de pelo resulta tan irritante como previsible. De hecho, estamos ante una de las peores trilogías de la historia del cine.

Bourne es una de las trilogías de acción más rentables de los últimos años. En esta ocasión, el espectador es testigo de las pesquisas e indagaciones que realiza Jason Bourne por medio mundo para (por fin, y ya era hora) encontrar su verdadera identidad y recuperar su memoria. Lo que podría haber sido un producto hollywoodiense sin pretensiones y medianamente entretenido como el original, se convierte en una película más de acción, del montón. Y es que El Ultimátum de Bourne está repleto de lugares comunes, y la mayor parte de la trama es fácilmente previsible. La duración de la cinta es excesiva, y el director no logra imprimir la suficiente intensidad, haciendo que el conjunto pierda empaque e interés. Las escenas de acción está bien salvadas, aunque en ocasiones el hecho de estar rodadas cámara al hombro puede levantar dolor de cabeza. Todo ello desemboca en un desenlace forzado, absurdo y previsible que dejará indignados a los fans de Bourne. Lo más destacable del film es la presencia de grandes actores como David Strathairn, Albert Finney y Scott Glenn.

Hay muchas maneras de construir una narración, pero lo que no se puede hacer es limitarse a un encadenamiento de escenas a cada cual más espectacular y extensa (hay que ver cómo se alargan las secuencias de acción, síntoma claro de que los guionistas no saben en qué ocupar el metraje), y dejar toda la información esencial para los últimos diez minutos. Y encima, para saber lo que ya sabíamos. Algunos cineastas y guionistas necesitan que alguien les explique que narrar consiste en sintetizar y progresar hacia el desenlace, no en dispersar y esquematizar.

El Ultimátum de Bourne es otra de tantas películas de acción hollywoodienses, que entretendrá a los más entusiastas del género, y que pone fin a una de las sagas más populares de estos años. O por lo menos, esperamos que así sea.En definitiva, y si de lo que se trata es de buscar un rato de entretenimiento, la película puede satisfacer a los incondicionales del género.

Mi valoración: 4

jueves, 20 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE SERPIENTES EN EL AVIÓN.


Una película mala de solemnidad. Escuece cuando la vemos y escuece horas después cuando nos preguntamos qué oscuras razones nos mueven, en ocasiones, a traicionar nuestra fidelidad al cine bueno.

En ocasiones David R. Ellis ha dirigido películas que al menos han resultado entretenidas, como fueron los casos de Cellular y Destino Final 2. Esta vez se ha puesto detrás de la cámara para rodar Serpientes en el avión, un filme cuyo único aliciente radica en la presencia del siempre correcto Samuel L. Jackson, y en la curiosidad de ver a Elsa Pataky intentado demostrar que es actriz. Y digo esto porque nos encontramos ante una de las películas más absurdas y ridículas que se puedan imaginar. El argumento es surrealista (dándole a surrealista un matiz tremendamente peyorativo), ya que narra las peripecias de un policía que custodia al testigo de un asesinato durante un vuelo. Para evitar su declaración, el criminal llena el avión de serpientes para asegurarse de que no lleguen vivos a su destino. Con este disparatado planteamiento se ocupan los más de cien minutos que este despropósito hace perder al que la vea.


En serpientes en el avión Samuel L. Jackson interpreta a un agente del FBI que tiene que escoltar a un testigo desde Hawaii a Los Ángeles. Para intentar que dicho testigo testifique, un asesino libera cientos de serpientes venenosas en el avión comercial en pleno vuelo. El agente del FBI, un piloto novato y una tripulación aterrorizada intentarán sobrevivir como sea a la mortal invasión...

Llena de chascarrillos vulgares, diálogos incoherentes y bruscos cambios de plano, Serpientes en el avión es una película tan grotesca y ridícula que curiosamente provoca justo lo contrario de lo que pretende."Y es que más que terror, lo que da es risa de ver a cantidades ingentes de serpientes desplazándose por el interior de un avión provocando la histeria del pasaje; lo hilarante reside en la inverosimilitud de la historia. Plagada de tópicos y orientada a un público adolescente, se encuadra en el género conocido como Serie B, y si bien puede despertar cierta curiosidad al principio, su interés se va diluyendo a medida que avanza el metraje, hasta el punto que uno acaba pidiendo la hora.

Tengo entendido que los bloggers tomaron parte en las decisiones de los productores. Me pregunto si ellos le dieron ese aire gore tan delirante. La película comienza como un episodio de Vacaciones en el mar, con un desfile de los personajes que van a viajar y sufrir en el vuelo. Cada uno está caracterizado con un conflicto fácil de recordar y completamente de cartonpiedra.


Completamente de acuerdo con:

"Una tomadura de pelo. (...) El problema es que, aun despojándonos del disfraz de crítico y abrazando las palomitas y el refresco para intentar pasar un buen rato, la película sigue siendo una basura." (Javier Ocaña: Diario El País)


Mi valoración: 1

miércoles, 19 de septiembre de 2007

CRÍTICA A SCANNER DARKLY.



'A Scanner Darkly' es la esperada vuelta de la técnica del rotoscopio a la gran pantalla tras los fallidos experimentos de Ralph Bakshi a finales de los 70. Richard Linklater ha elegido este medio para adaptar el relato homónimo de Philip K. Dick, y visto el resultado la elección ha sido más que apropiada. Se presenta como un alegato contra las drogas originalmente escrito por Phillip K. Dick. Aburrida y bastante innecesaria.
'A Scanner Darkly' nos muestra un futuro muy cercano, en el que el 20% de la población norteamericana es adicta a una potentísima droga, la "sustancia D". En medio de la cada vez más perdida batalla se encuentra Bob Arctor, miembro de un cuerpo especial antidroga infiltrado en la casa de unos presuntos traficantes, luchando por descubrir la fuente original de la "sustancia D", y luchando también contra los devastadores efectos de su creciente adicción. ¿Logrará Arctor ganar las dos batallas a las que se enfrenta?

La novedad en este caso es que el factor paranoia se adueña completamente de la película, hasta el punto de que dudamos tanto de nuestra percepción como el mismo protagonista. Éste es el gran acierto del film de Linklater, convertirnos en yonquis alucinados durante los cien minutos que dura, gracias también a la peculiar técnica rotoscópica. Pero a la vez, es la gran debilidad de 'A Scanner Darkly': la trama principal pierde interés progresivamente, hasta el punto de que deja de contar una historia y acaba contando una especie de locura colectiva, compartida por Bob Arctor y sus compañeros de trapicheo. Lo que empieza siendo una "undercover movie" con alta tecnología de por medio, se convierte en un muestrario tragicómico de miserias humanas. Y dado que era la intención tanto del escritor de la novela como del director, pues objetivo cumplido. Pero la pérdida de interés por la trama resulta un tanto frustrante, al final.
El trabajo actoral, pese a la desfiguración que conlleva el proceso rotoscópico, es notable. La imagen animada de Keanu Reeves resulta muy convincente. Wynona Ryder se defiende, y las "estrellas" de la alucinógena función acaban siendo esa extraña pareja de yonquis (caricaturas de sí mismos) que son Robert Downey Jr. y Woody Harrelson, que parecen salidos de la bolera del barrio de Jeff Lebowski. Por otra parte, la recreación de ese ¿futuro? en el que todos están bajo vigilancia continua, incluso los propios vigilantes, es lo suficientemente austera como para resultar creíble, incluso reconocible, hoy en día.

La película se presenta como un alegato contra las drogas originalmente escrito por Phillip K. Dick, quien al final nos lista los nombres de sus amigos muertos o dañados seriamente por el abuso de estupefacientes. Una lista increíblemente larga, por cierto. Visto así la peli se entiende un poco más, pero eso no la salva de ser aburrida y bastante innecesaria.

En resumen: una demostración de cómo utilizar un soporte para potenciar una historia que, sin él, sería de lo más aburrida. Pero también un ejemplo de narración dispersa, que despista y hace perder el interés a ratos.

Mi valoración: 4

domingo, 9 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE STEAMBOY


Tras 16 años sin hacer ninguna pelicula nos encontramos con la nueva película del director de Akira.

Ambientada en la Inglaterra victoriana un joven inventor llamado Ray recibe una misteriosa bola metálica de su abuelo científico, Lloyd. Desde ese momento, Ray se ve empujado a un mundo de aventuras e intrigas increíbles. La bola metálica es, de hecho, una “bola de vapor”, el corazón de un misterioso y siniestro “castillo de vapor”, y la clave secreta de una fuerza de poder incomparable. Pero hay varias organizaciones poderosas ansiosas por capturar la “bola de vapor” y Ray debe decidir cual de esas organizaciones representa el bien y cual el mal. La consiguiente lucha por la bola atraviesa tierra, mar y aire e impulsa a Ray a la aventura más excitante de su vida. Con su propio padre y abuelo en desacuerdo sobre el progreso y el significado de la ciencia, Ray debe tratar de determinar por si mismo en lo que cree y finalmente en quién puede confiar, mientras el futuro se encuentra en sus jóvenes manos.


“Steamboy” arranca a todo gas, y a los pocos minutos podemos ser testigos de una trepidante persecución muy bien planificada. Lamentablemente, a partir de ahí empieza a perder fuelle y la película empieza a decaer de manera inexorable. Por una parte, los diálogos se transforman en aburridos y poco naturales discursos; por otra parte, las escenas de destrucción masiva se dilatan más de lo que sería deseable. Forma parte ya de los vicios de Otomo el estirar las situaciones un par de pasos más allá de la frontera del aburrimiento.

No obstante, el espectáculo visual es realmente fascinante, no sólo en su aspecto más creativo, desbordando imaginación y pequeños detalles, sino también en el apartado técnico. Resulta reconfortante saber que, al menos en Japón, por el momento no vamos a perder el cine de animación en dos dimensiones. El trazo de los personajes es muy sencillo, pero el universo de válvulas, turbinas y engranajes, mucho más detallista, parece cobrar vida en cada fotograma como si fuese un personaje más.

Completamente de acuerdo :

“Contiene los mismos aciertos y similares errores que 'Akira': una imaginación desbordante, una animación precisa, escrupulosamente ejecutada..., y una duración disparatada que amenaza de muerte al conjunto de la propuesta." (M. Torreiro: Diario El País)

Mi valoración: 3/10


viernes, 7 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE LOS 4 FANTÁSTICOS Y SILVER SUFER

"Buena diversión -más que en la original- puntualizada por algunos momentos verdaderamente horribles."

Los 4 Fantásticos ya son considerados unos héroes, pero muchas cosas han cambiado en este mundo, como los cambios de clima y fenómenos naturales; por tal motivo el gobierno pide ayuda de los 4 fantásticos una vez más. Mientras Reed (Mr. Fantastic) y Sue (Invisible Woman) se casan, aparece su peor amenaza, el silver surfer que aunque no quiere acabar con la Tierra, no tiene opción. Johnny Storm (Human Torch) va a detener a Silver Surfer pero su encuentro altera sus moléculas y le da un cambio de poderes, la Mole y cambia poderes con Johnny. Como si no fuera poco, el Dr. Doom ha regresado después de crear su reino en Latveria y planea hacer un plan con el silver surfer pero resulta que su encuentro afecta su apariencia física. Ahora las fuerzas que los hicieron fantásticos darán origen a un nuevo poder. Con el edificio baxter reconstruido y el nuevo fantastic car; los 4 fantásticos impedirán que Silver Surfer destruya el planeta para dárselo de alimento a su amo Galactus; y a la vez detener la llegada del Dr. Doom que viene con mucha más fuerza.



Los 4 fantásticos y Silver Surfer es la película perfecta para el verano. Se trata de reunir a una pandilla de críos y darles una generosa ración de superhéroes y de mamporros siderales. Mirado así, la cinta es ejemplar: no se pierde en divagaciones sobre la soledad del héroe, no enfanga su discurso amenísimo con reflexiones sobre la bondad del ser humano. La trama se despacha en un plisplás: nada sobra y nada falta. Honesta y directa.

Los claroscuros emocionales y psicológicos de otros héroes (Spiderman, Batman, X-men) son aquí omitidos deliberadamente del libreto. Tampoco tenemos que soportar la introducción reglamentaria: ya sabemos quién es cada uno y cómo se las gasta. Así que la trama arranca con más o menos prontitud y disfrutamos (sí) con una avalancha previsible, infantiloide y majestuosa de efectos especiales. No creo que nadie con algunos dedos de frente busque en este artefacto veraniego destinado al olvido algo más.

El mayor tiempo de metraje dedicado a la acción, en detrimento de flojos chistes o tramas seudodramáticas como la tensión previa a la boda de Richard y Sue Storm, hacen más llevadero y entretenido el visionado del filme. Quizá aquí radique el resultado mejorado de esta Los Cuatros Fantásticos y Silver Surfer. Al haber definido mejor qué busca el público en una cinta de este tipo —distraerse un rato—, la producción se ha ceñido más en esta propuesta a un objetivo tan lícito como simple: entretener sin grandes pretensiones.
Resumiendo, película sobre 4 fantásticos que tienen que librar al mundo de una amenaza que lo quiere destruir. Algo mejor que la primera entrega, pero sigue siendo muy dirigida a un público demasiado infantil como para gustar a los adultos.

Mi valoración: 5/10

jueves, 6 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE TRANSFORMERS

Transformers sólo es un circo de efectos especiales y no cumple con unos mínimos atributos para que pueda ser un producto comercial inteligente.

Basada en una de las marcas de juguetes más populares, esta película de acción real narra la saga de los Transformers - unos gigantescos seres androides (robots con sentimientos) venidos de un lejano planeta que deben ocultar su identidad como coches, aviones y varios tipos de artefactos electrónicos de nuestro mundo mientras libran una épica batalla para salvar a la Humanidad..

Hay algunas personas que son sinónimo de éxito, y en Hollywood nadie discute la capacidad de atraer al público que tienen tanto Michael Bay como Steven Spielberg. Ambos han realizado algunos de los mayores campanazos de los últimos años, y su primera colaboración ha reventado las taquillas de medio mundo. Pero esta vez no han estado a altura. Por desgracia ya está anunciada su secuela.
Transformers es la versión para el verano del 2007 de productos similares como ¿Independence Day?, ¿Godzilla? o ¿El día de mañana? sin sustancia, insulsa, diseñada en función de las palomitas y la propaganda: el ejército siempre desempeña un papel crucial en la lucha entre los humanos y las fuerzas externas que nos invaden. Es una descarada transposición de la misma historia, cambiando el aspecto externo de los elementos principales, los guionistas copian el esquema según una fórmula comercial ya explotada hasta la náusea.


El modo que tiene Bay de hacer mover la cámara a mi me encanta pero en otras películas puede dar la sensación de mayor realidad pero en este caso hace perder el enfoque ante tanto enfrentamiento entre Autobots y Decepticons, y el choque de sus estructuras. A veces no se sabe quién es el del bando de uno u otro (salvo Optimus Prime y Bumbleee cuyos colores son muy característicos).
La película es aburrida. Tiene momentos de humor pésimos. El pitorreo, en ése sentido, es constante. Ojo al parche: no es que la película no se tome en serio a sí misma. Ante todo, la película se pitorrea y se burla del espectador, y especialmente de los amantes del buen cine de aventuras, del buen cine pensado para adolescentes, que lo ha habido y, esperemos, lo habrá.

Mi valoración: 1/10

CRÍTICA DE TURISTAS

Turistas es la primera producción estadounidense rodada íntegramente en Brasil. Y digo yo que visto el resultado, podrían haberse ahorrado el viaje, porque ni siquiera los (escasos) paisajes retratados compensan la experiencia.

“Turistas” va de una serie de turistas jóvenes y descerebrados que aparecen en una playa brasileña después de abandonar un autobús demasiado incómodo. Además de las paradisíacas aguas, encuentran un chiringuito donde hartarse de caipirinhas, bailar samba y hacer nuevas amistades. El lugar les ofrece incluso prostitutas. Los lugareños adulteran sus bebidas y al día siguiente, los norteamericanos aparecen tumbados en la arena, despojados de todas sus pertenencias. Acuden al pueblo más cercano, pero allí nadie les ayuda. Un joven brasileño que se había hecho amigo suyo la víspera les conduce hasta lo que él dice que es la casa de su tío, en medio de la jungla. Pero el lugar al que se dirigen es una trampa mortal.



Basada en la típica fórmula de “lo que parecían unas vacaciones paradisíacas, se convirtieron en una pesadilla”, en la paranoica obsesión de los norteamericanos por encontrase siempre en peligro, sobre todo, en aquellos lugares en los que las palabras mágicas “Soy ciudadano de los Estados Unidos de América” no significan nada, y en la explotación de miedos internacionales; Turistas no es una película de terror cualquiera.

En realidad, no es más que una burda recopilación de todo tipo de situaciones y diálogos inherentes a esta clase de historias, sustentada en los clásicos rostros de “moriremos todos” que, por su inverosimilitud, conducen, irremisiblemente, a la mofa tediosa. La mayor habilidad de los intérpretes está en lucir bien los bañadores.
Una historia que ni siquiera los adictos e incondicionales de algunos de estos géneros podrán defender.

En definitiva, una película más sobre los peligros del turismo que parece plantear una mínima crítica social al turismo estadounidense. Aunque supongo que, entre el agua, el alcohol y demás, quedará lo bastante disuelta.

Mi valoración: 2/10.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE ZOMBIES PARTY

Zombies party sorprende por su lograda tensión y abundante sangre y humor negro.
Zombies party es un producto más que decente y entretenido y que sorprendió a muchos por su lograda tensión y abundante sangre y humor negro. Y claro, si llegan las parodias de este tipo de películas muchos creemos que tienen que ser en plan Scary movie (por cierto, que no tienen pinta de parar nunca… mientras haya películas que parodiar).

Sin embargo los ingleses consiguen siempre sacar un as de la manga. Cogen un éxito como el de los zombies, lo adaptan y le añaden mucho más humor negro pero elaborado. Mucho humor inglés bien escrito y guionizado. Y el resultado es Shaun of the dead.
Shaun es un treintañero con una vida aburrida y monótona. Vive con un amigo de la infancia que sólo juega a la consola, tiene una novia que le reclama más compromiso, una madre adorable y un padrastro odioso. Pero cierto día, la gente empieza a hacer cosas raras. Parece que están todos enfermos, se les vuelven los ojos blancos y andan de forma torpe. Hasta que Shaun y su amigo se dan cuenta de que están rodeados de zombies pasa una media hora bastante normalita con alguna que otra sonrisa y destello ingenioso. A partir de “la chica en el jardín”, el protagonista apático se torna en alguien decidido, un héroe que quiere rescatar a su madre, salvar a su novia y llevarlos a todos a un sitio seguro hasta… hasta no se sabe qué.


Tras este título algo simplón y bastante desacertado se esconde una comedia inglesa bastante desenfadada, hecha como homenaje y parodia de los últimos éxitos que han llegado al cine y que tratan sobre los Zombies, desde la malísima "Resident Evil" hasta la excepcional "Amanecer de los muertos", la cinta, producida por "Working Title" es alucinante y 100 % recomendable para los amantes del cine de Zombies. En el reparto nombres de los mejores comediantes actuales ingleses, bastante desconocidos en España, que hacen todos, sin excepción unos papeles completamente desenfadados y geniales.

Sin dejar de lado el aspecto gore de las películas de zombies (hay alguna que otra secuencia bastante explícita y asquerosilla), esta película es estupenda por el humor negro que desprende. La película divierte por ver personajes tan cercanos y vagos metidos a héroes de medio pelo. El guión es una gran comedia que explota al máximo los tópicos de los zombies; eso si, los lleva a su extremo más sarcástico sin perder el respeto por el género que trata. La única nota negativa es el título, ya que en Versión original se llama "Shaun of the Dead" y aquí la han titulado malamente como "Zombies Party" que no tiene ningún sentido con la película en sí.
En fin, una película de Zombies, con otro aire y muy pero que muy divertida. Y que hace que el día del Apocalipsis haga terminar el visionado con una sonrisa y un sketch final que te deja con la idea de que algunas parodias pueden convertirse en buenas comedias.
Mi valoración: 8/10

martes, 4 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE COCODRILO, UN ASESINO EN SERIE.

“Cocodrilo: Un asesino en serie” es el más que desafortunado título español de “Primeval”.

Cocodrilo: Un asesino en serie” cuenta la historia de tres periodistas, que se desplazan a Burundi para intentar capturar a un cocodrilo gigante y asesino, llamado Gustave, que allí habita. Con la ayuda del biólogo Metthew y del cazador y guía Jacob, pretenden introducirse en el peligroso territorio de Little Gustave, un señor de la guerra que tomó su nombre del animal, para intentar capturar al gigante, y con ello unos redimir su carrera, otros lanzarla y alguno de ellos obtener venganza.

El guión es bastante convencional y los efectos especiales, o sea el cocodrilo, son bastante cutres.
La película además tontea con los horrores de la guerra entre hutus y tutsis, y deja entrever (es decir, uno de los personajes lo dice claramente) que Gustave es fruto de la guerra y de los horrores de ésta, y que por lo tanto es un castigo que el hombre se ha arrojado sobre sí mismo. Ambas tramas, el cocodrilo y la guerra, no terminan de mezclarse demasiado bien, y ninguna de ellas llega a estar desarrollada con profundidad.



Los protagonistas hacen lo que tienen que hacer, y como el guión nunca les exige mucho más que correr y gritar, ninguno de ellos sobresale por lo malo. Bueno si, Dominic Purcell, el prota descamisado de Prison Break también luce aquí su pecho lata, así que supongo que será idea suya. La verdad no se como este chico a llegado a ser actor.
En resumen y para no alargarme más con esta película, que tampoco se lo merece, Cocodrilo: Un asesino en serie es un intento de película de terror con aires de denuncia.

Mi valoración: 3/10

sábado, 28 de julio de 2007

CRÍTICA DE NEXT.

Quien espere ver una obra de ciencia ficción que aborde temas trascendentales y filosóficos ya puede ir olvidándose de Next. En cambio, aquéllos que busquen una película en la que el argumento sea una mera excusa para dar paso a una interminable secuencia de acción y efectos visuales disfrutarán de lo lindo con Next.

Cris Johnson (Nicolas Cage) es un mago de Las Vegas bendecido con un don que también es una maldición: cuenta con la sobrenatural capacidad de saber qué va a ocurrir a continuación. Johnson puede ver el futuro unos cuantos minutos más allá del momento presente, un talento extrasensorial que, sin duda, le viene muy bien para su trabajo como mago y mentalista en un sórdido club de Las Vegas donde actúa cada noche. Por otra parte, la agente antiterrorista Callie Ferris (Julianne Moore), quiere sacar partido al talento de Johnson con objeto de impedir el ataque que unos terroristas planean ejecutar contra Los Angeles mediante un arma de destrucción masiva. La cuenta atrás de la bomba prosigue y Johnson sería un elemento clave a la hora de impedir un holocausto nuclear. Si no recurre a sus poderes para canalizar su visión a través de los portales temporales correctos para así poder modificar el presente, su futuro – y el de cientos de miles de personas – podría ser una cosa del pasado...


Tamahori, el director de la película, mueve sus fichas con habilidad durante el primer tercio y en escenas de gran espectacularidad, como el intento de huida del protagonista de la casa de la montaña. Una larga escena impactante, realizada a base de ordenadores, cosa que se nota mucho, pero que no obstante es cierto que goza de fuerza e intensidad.

El resto del metraje, sobre todo una vez que se va llegando a la finalización de la cinta, es puro cine de acción, con tiros, explosiones, golpes, etc...Y no demasiado bien conseguido. No es que esté mal, pero es más o menos lo visto mil y una veces, aunque es verdad que se añaden "las habilidades" del protagonista para hacerlas más sorprendentes, como la multiplicación por seis o siete del protagonista.
En resumen y para no alargarme más, Next no es un gran película pero cumple su propósito, que es el de estar una hora y media entretenido.

Para acabar y como es de costumbre os dejo con una crítica que creo que resume todo lo dicho anteriormente. En este caso es de Manohla Dargis el periódico The New York Times:

“Cage interpreta a un tipo que puede ver el futuro. Una pena que no pudiera usar esos poderes para haberse salvado a sí mismo de otra mala elección en sus papeles."

Mi valoración: 4/10.

jueves, 26 de julio de 2007

CRÍTICA EL GUÍA DEL DESFILADERO.

Por el s. X los vikingos llegaron a la costa este americana, tras pasar por Groenlandia e Islandia, pretendieron establecerse allí. Algunos historiadores explican el que no consiguieran prosperar en aquellas tierras en parte debido a su belicosidad propia, a lo largo de los inviernos y lo solitario de sus noches y a la escasez de mujeres entre los integrantes de las misiones de exploración.

En vez de narrar esta epopeya, “El guía del desfiladero” juega con la posibilidad de que un niño invasor fuese criado por los indígenas, y que fuera él quien ayudase a repeler las hordas vikingas. Karl Urban da vida al chaval, abandonado por su padre cuando se niega a matar a un niño indio en una de las sangrientas incursiones de los nórdicos. Criado entre los aborígenes, y a pesar de ser rubio, termina por convertirse en una especie de Rambo pielroja, sin que por ello sus compañeros de tribu dejen de mirarlo con cierto recelo, especialmente cuando empieza a fijarse en la hija del jefe. Cuando los vikingos vuelven para arrasar con lo que queda, el protagonista ha de enfrentarse a ellos, a los fantasmas de su pasado, al indio más fuerte de la aldea y su rival, ya que los dos están enamorados de la misma chica y a su confusa identidad.

Lo malo de ‘El Guía del Desfiladero’ es que comienza de una forma trepidante, con esperanzas serias de mantener el ritmo durante la escasa hora y media que dura, no lo mantiene. El director parece que ha dirigido todos sus esfuerzos en crear un ambiente visualmente tosco, así Nispel, que proviene del mundo del videoclip, pasa de los marrones chillones de ‘La Matanza de Texas’ a un azul hierro muy adecuado para dibujar la terrible invasión de unos despiadados vikingos que se llevan por delante a un buen número de americanos nativos.


Apenas seis palabras se cruzan en toda la película, y los ‘arggg’ y ‘grrrr’ son básicos en las conversaciones que mantienen los personajes de este film. Los supervikingos son eso: bestias sobrehumanas, y los americanos son lo seres más debiles sobre la tierra. Quizás por eso ha sido un fracaso en los USA.

La historia está llena de clichés y es predecible de principio a fin, mezclando elementos de ‘Depredador’ y hasta de ‘Indiana Jones en el Templo Maldito’.

Los actores están terribles, empezando por un inexpresivo Karl Urban y la química entre éste y su enamorada es un desastre. Parecen hermanos. Y del montaje ni hablamos, ya que saltan de unas escenas a otras sin un mínimo elemento común entre ellas.

En resumen, una película muy floja, en la que algún que otro crítico con dotes de visionario ha visto una clara alusión a la participación de USA en Irak, comparando a los vikingos con los americanos y a los buenos con los iraquíes. No voy a entrar en absurdas discusiones políticas, pero ya está bien. Dicho mensaje puede ser visto en cualquier película que te eches a la cara, y aunque muchas veces el mensaje de un film es demasiado evidente, aquí sólo creo que su director ha pretendido hacer un film de aventuras, que no le ha salido muy bien. Y si lo otro existiera, pues peor, por no centrarse en lo que debía.

Para acabar os dejo con una crítica de Ian Nathan del Empire que creo que resume todo lo dicho anteriormente:

"Por todos los santos, Marcus; todo lo que tenías que hacer era poner a los vikingos luchar contra los indios... ¿Tan difícil era?.

Mi valoración: 1/10.


miércoles, 25 de julio de 2007

CRÍTICA DE LAST DAYS.

Blake es un artista introspectivo que sufre el peso de la fama, las obligaciones personales y un profundo sentimiento de aislamiento. Llevado por los impresionantes árboles, Blake se adentra en el denso bosque donde encuentra un manantial de agua. A la mañana siguiente vuelve a su casa, una elegante pero descuidada mansión. Mucha gente le anda buscando -sus amigos, quienes sólo lo quieren cuando necesitan algo, los directivos de su casa de discos, incluso un detective privado-, sin embargo él no quiere ser encontrado. En la bruma de sus últimas horas, Blake busca la inspiración en el bosque para su última canción. Finalmente encontrará una solución a su atormentada existencia...

Inspirada en los últimos días de la vida del famoso cantante del grupo "Nirvana" y abanderado del movimiento "grunge" Kurt Cobain, "Last Days" relata la desesperación y soledad del cantante a pesar de su gran éxito, su inmenso paisaje creativo, sus relaciones íntimas y su depresión psicológica que le llevó a encañonar una pistola en su cabeza y disparar.


Last Days es la interpretación que Van Sant ha hecho de lo que condujo al cantautor a suicidarse. Siguiendo la estructura narrativa que usó en Elephant, la historia propone al espectador mirarla de diferentes formas. Se explican una y otra vez los mismos hechos, que cambian dependiendo de como se miren.

El ritmo general de la película es muy constante, y demasiado lento. La cantidad de información que nos aporta cada secuencia es mínima, y se hace un poco difícil seguir la propuesta. Es imposible simpatizar o odiar a una serie de personajes que no hacen nada. Gus Van Sant no ha innovado formalmente respeto a Elephant, y en Last Days no pasa de explicar algo que hubiera podido decir en un cortometraje. Y hubiera sido muy bueno, pero una hora y media viendo a Michael Pitt deambulando es demasiado tiempo como para no plantearte si te están tomando el pelo.
A pesar de todo lo dicho, lo que mejor resume “Last days” es esta frase de Jonathan Rosenbaum crítico del Chicago Reader:

"Una película sobre un músico de rock yonqui, interpretado por Michael Pitt en plan narcisista, y no haciendo nada en particular la mayor parte de sus 97 minutos de metraje, no es mi idea de pasar un buen rato o de una empresa seria."

Mi valoración: 0/10.

martes, 24 de julio de 2007

CRÍTICA DE LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS.

Todo un clásico de la animación japonesa del director de HEIDI y MARCO. Una maravillosa historia de supervivencia que te romperá el corazón.

Verano de 1945. La aviación norteamericana somete las ciudades japonesas a continuos y despiadados ataques aéreos. En uno de ellos, una incursión con bombas incendiarias que convierte la ciudad de Kobe en un infierno humeante, los dos protagonistas (Seita, de 14 años, y su hermanita Setsuko, de 5) pierden a su madre, quedando huérfanos y sin hogar y viéndose obligados a sobrevivir sin apenas recursos. Tras el brutal bombardeo, los dos hermanos deciden alojarse en casa de sus tíos. Pero éstos no les reciben precisamente con los brazos abiertos, y su indiferencia inicial pronto deja paso a un desprecio cada vez más evidente. Así que los dos hermanos terminan por irse a vivir por su cuenta a un refugio antiaéreo abandonado. Pero aunque allí pueden vivir con mayor desahogo y sin suponer un estorbo para nadie, las cosas no les van mejor; la comida escasea, no pueden esperar ningún tipo de ayuda, y lo que es peor, los estragos de la desnutrición cada vez son más visibles en la pequeña Setsuko...

Antes de ponerse a ver esta película conviene olvidarse de absolutamente todo lo visto hasta el momento en animación. Aquí no hay mundos de fantasía, ni dioses, ni colgantes con poderes maravillosos, ni nadie es convertido en cerdo; no hay mensaje ecologista, y las únicas máquinas voladoras que salen no tienen los maravillosos y personalísimos diseños de Hayao Miyazaki, sino las formas mucho más reales y siniestras de los grandes cazabombarderos norteamericanos que redujeron a escombros las grandes ciudades niponas durante la guerra del Pacífico.



No vamos a encontrarnos aquí con espectaculares efectos por ordenador, ni vamos a disfrutar de las últimas tecnologías de animación 3D, ni nada similar. Al contrario, el estilo tanto del dibujo como de la animación es muy sobrio, sin grandes alardes. Y no sólo por ser una película relativamente antigua (del año 1988), sino porque lo importante es, por encima de todo, la historia que se nos cuenta. Aunque es un drama bélico, no recurre a la sensiblería ni a la lágrima fácil, ni tampoco se recrea en escenas bélicas de máxima violencia, con decenas de muertes sangrientas en primer plano y destrucciones indiscriminadas (unas pocas escenas de ataques aéreos con bombas incendiarias son todo el contenido bélico del film). Nada de eso es necesario en esta película para mostrar la crueldad de la guerra y sus consecuencias, que siempre las pagan los más débiles.

Es una película amarga, brutal, desesperanzadora. No se anda con rodeos y llega a lo más profundo del alma. Pese a ser dibujos animados, la historia no puede ser más real; es una historia de sufrimiento, de supervivencia ante la adversidad, como la vida misma. Cuántos Seitas y Setsukos tuvieron que pasar por esa misma situación en aquel Japón vencido, arrasado hasta los cimientos por los bombardeos aéreos y las dos bombas atómicas, hundido en la miseria.

Sin embargo, a pesar de toda su crudeza, en "La tumba de las luciérnagas" también hay momentos para el intimismo, la ternura y la ingenuidad. Es especialmente interesante ver cómo se destaca a lo largo de todo el metraje la relación de los dos hermanos, cómo el joven Seita en todo momento se desvive por cuidar y proteger a su hermanita por encima de todas las adversidades, y también los escasos momentos felices que ambos hermanos pueden llegar a disfrutar en medio de la tragedia.

Nadie, absolutamente nadie, debería pasar por alto “La tumba de las luciérnagas”.

Mi valoración: 9/10.

domingo, 22 de julio de 2007

CRÍTICA DE EN ALGÚN LUGAR DE LA MEMORIA.

A medida que va pasando el tiempo, el tema de los atentados del once de septiembre va perdiendo su halo de tabú y más películas que lo tratan van llegando a nuestras pantallas.
“En algún lugar de la memoria” es una muy sobrevalorada producción que pretende tratar sobre los efectos personales de la catástrofe, pero que al final se queda en nada.

Charlie Fineman y Alan Johnson son dos ex-compañeros de habitación de la universidad que vuelven a encontrarse por casualidad en la esquina de una calle de Manhattan. Cinco años después de perder a su familia en el 11S, Charlie -antes un dentista de éxito- se ha retirado de su vida, y Alan está asombrado al ver los cambios que se han producido en su, anteriormente sociable, amigo. Al mismo tiempo, Alan -que debería estar disfrutando de su bella mujer, sus hijos y su carrera- se encuentra sobrecogido por las responsabilidades. Su renacida relación se convierte en un punto de apoyo para los dos hombres que necesitan de un amigo en el que confiar en este momento fundamental de sus vidas.


La mayor parte del metraje trata de omitir los atentados del 11-S y se queda solo en una historia de amistad que más parece querer mostrarnos una suerte de retorno a la inocencia por parte de Alan que los profundos traumas de Charlie.

En reparto solo destaca Don Cheadle, que es mucho mejor actor que Adam Sandler, y la abrumadora distancia interpretativa que los separa se refleja en la película, en la cual Sandler se limita a poner cara de cordero degollado o a tratar de reflejar un eterno estado de shock, y va pasando, gracias a la sucesión de gags que va protagonizando, de víctima de sus traumas a pirado simpático, como el protagonista de “Rainman”, perdiendo todo atisbo de profundidad, mientras que Don Cheadle se ve obligado a llevar todo el peso de la película, con la ayuda de secundarios.

Además, la historia termina cerrándose completamente sobre sí misma, dejando al espectador exactamente donde estaba al principio de la película.

En fin, una decepcionante y muy larga película, para la gente de lágrima muy muy fácil.

Mi valoración: 1/10.

viernes, 20 de julio de 2007

CRÍTICA DE LAZOS DE GUERRA.

Lazos de guerra es el film de mayor recaudación en la historia de la taquilla sur-coreana.
La historia se centra en dos hermanos que viven felices con su madre en Corea del Sur. Jin-Tae, el mayor, es zapatero y Jin-Seok, con apenas 18 años, es estudiante. Jin-Tae sueña con montar su propia zapatería y con que su hermano pequeño pueda ir a la universidad. Pero todos sus planes de futuro se truncan repentinamente por el estallido de la guerra. Ambos son reclutados a la fuerza y ya en el campo de batalla Jin-Tae decide hacer todo lo posible para que Jin- Seok vuelva a casa sano y a salvo. Así, se ofrece voluntario para formar parte de las misiones más arriesgadas, convirtiéndose en una máquina de matar. Es capaz de acometer tales atrocidades que hasta su propio hermano ya no lo reconoce.
Creían que la guerra no duraría demasiado pero se convirtió en un infierno interminable.

La película se sustenta en dos pilares fundamentales: la gran interpretación de los dos protagonistas y las muy intensas y copiosas secuencias bélicas. Éstas ponen de manifiesto, en numerosas ocasiones de manera demasiado explícita, y muy cruda, los horrores de la guerra.
El director consigue presentar fielmente la evolución de la Guerra de Corea partiendo de una historia ficticia de estrecha relación entre los dos hermanos. Conduce a sus personajes, como ya hiciera Zhang Yimou en “Hero” y “La casa de las dagas voladoras”, hasta los límites tanto físicos como emocionales. Y al igual que en las tragedias griegas clásicas estos personajes son esclavos de su propio destino.


Es simplemente sorprendente, que un film así se pueda producir y realizar con poco más de 10 millones de dólares, lo que no sorprende es que esta obra maestra venga de Corea del Sur. Taegukgi, "lazos de guerra" tiene escenas bélicas de crudeza, abuso y sobre todo la degradación del hombre en la guerra, en este caso la de corea, se pudieran plasmar en un film sin límites.
Bajo la capa de espectacularidad que tienen las escenas de acción, he reconocer que me ha sorprendido gratamente lo bien hechas que está. No tiene nada que envidiar o incluso en algunas mejora algunas superproducciones americanas, tenemos también el drama humano que vive cada uno de los personajes, perfectamente interpretados, que provocarán mas de una escena emotiva.
Lazos de guerra es para todos los amantes del cine bélico y del cine en general una película imprescindible.
Mi valoración: 9/10

jueves, 19 de julio de 2007

Crítica de Corazones solitarios.




"Corazones Solitarios" es una película que fracasa sonoramente en su intento de emular a los clásicos del cine negro, ofreciendo una historia que a pesar de estar basada en hechos reales nadie es capaz de creer.

La cinta se basa en los crímenes reales que cometieron Ray Fernández (Jared Leto) y Martha Beck (Salma Hayek) a finales de los años cuarenta, y en la captura de estos últimos, en la que jugó un papel crucial Elmer Robinson (John Travolta). Casualidades que tiene la vida, se trataba del abuelo del director.
La película arrastra un grave error desde su inicio, y es el planteamiento que tiene en forma de flashback, mostrando antes el final que el desenlace. Por si ello no lastrara lo suficiente a la historia, Robinson, el director, la narra de forma muy deficiente, sin sentido del ritmo, lenta en ocasiones y atropellada en otras. Hay que admitir que al guión no le falta de nada al estar repleto de lugares comunes y topicazos propios de las muestras mediocres del cine negro. Los personajes son meras carcasas vacías, y como no podía ser de otra manera, tanto el protagonista como el villano viven atormentados, sufriendo cada uno su propia cruz.

La ambientación de época está lograda y se puede incluso admitir que tiene algún tinte de cine negro, pero sin sobrepasar en calidad a ninguno de los films de este género que existen.
La combinación en paralelo de la investigación con los asesinatos está creada de forma tan torpe que no se produce la tensión que debería dar el sentimiento de urgencia de la pesquisa criminal. Apenas parece que ambos hilos argumentales estén relacionados. Pero lo que más estorba es la inclusión de las tramas personales y la expresión en voz en off de los sentimientos de los detectives, pues rozan lo burdo además de resultar pesados y sin interés.


De los actores hay poco que hablar, pero bueno solo diré que Travolta está sobreactuado. Gandolfini no es creíble después de admirarlo como mafioso, rudo, bocazas, y no en este papelito simplón en el que no tiene material para lucirse como debe. Jared Lato, el latin lover encargado de engolosinar a las solteronas para luego darles pasaporte hace un papel corriente, tirando a bobo y creo que Leto puede hacer mucho más de lo que hace en esta película.
Salma Hayek merece capítulo aparte: han cogido a la actriz equivocada. Ya que la mujer a la que da vida, en la realidad, era gorda y horrorosamente fea, pero aquí Hayek, hace de una chica maciza, supongo para atraer a más espectadores.
En definitiva, 'Corazones solitarios' se basa en un tipo de historias bastante trilladas, con un reparto más que aceptable pero que no consigue hacer pasar a la película más allá de su época de cartelera

Mi valoración. 2/10

martes, 17 de julio de 2007

Crítica de La cosecha.



Propuesta de cine apocalíptico con toques bíblicos y que además cuenta con un reparto “capaz” de realizar una buena labor. Esa es la base principal que nos presenta 'La cosecha'.



En la cosecha Hilary Swank interpreta a una antigua misionera cristiana que perdió la Fe después de que su familia fuera trágicamente asesinada. Ahora, convertida en una profesora de teología experta en milagros, investiga una pequeña ciudad de Louisiana que parece estar sufriendo el asedio de las diez plagas bíblicas.


Hillary Swank no parece tener mucho éxto a pesar de sus dos Oscar, da la sensación, quizás erronea, de que no se consolida como "estrella". Aún así, su interpretación es lo más destacable de la película. Hace con su personaje lo que puede, y le dá algo de interés.

Ni siquiera los efecctos especiales funcionan, son de lo más plástico. La sangre no es creible y las extrañas visiones raras. Es como si produjese en el espectador una desazón vaga nada recomendable en este tipo de films. Es curioso, porque los maquillajes de FX están encargados al genio que hizo los de ese peliculón que es "Abierto Hasta el Amanecer", Greg Niccotero.Nunca sabes de que va realmente la película, si es sobre las plagas o sobre buscar a una niña perdida.

Si hay algo que pueda destacar, es el momento en el que una cantidad impresionante de polillas o langostas, atacan una casa. Es un momento bastante cómico según como lo mires. Es una versión con bichos de el final de "Los Pájaros".. Más propia de una comedia que de una película seria.

La cosecha es una película que se toman tan en serio a sí misma que no puede evitar que el fantasma del ridículo aparezca en varios de sus momentos.

En resumen ni siquiera la presencia de Hillary Swank levanta los diálogos vistos una y otra vez.
Los personajes son tan planos que sabemos como van a actuar en cada momento y cada dos por tres nos atacan con escenas supuestamente "oníricas" del pasado (extremadamente estúpido) de la protagonista, llevando todo a un primer final que, pese a su brusquedad, convence y en general deja buen sabor de boca. Luego, como es obligado en todas estas películas, se muestra un segundo final con giro apretado y metido con calzador que nos hace bajar de la pequeña satisfacción provocada por el primer clímax.

Aburrida y predecible, y encima te deja un final abierto a una secuela.

Mi valoración: 2/10

Crítica de Flyboys: héroes del aire.




El tejano Blaine Rawlings sufre el desahucio de su rancho familiar de 900 acres y encuentra su nuevo futuro en la noticia de un periódico que informa de la Escuadrilla de héroes. El recluta Higgins, de la Legión Extranjera Francesa, se pasa del cuerpo de conductores de ambulancia al escuadrón de combate. El natural de Nebraska William Jensen, hijo de un oficial de Caballería, se alista para mantener la tradición militar de la familia. Por su parte, Briggs Lowry se une al escuadrón para hacer algo de provecho con su vida, sucumbiendo a las presiones de su rico y poderoso padre. Eddie Beagle, un personaje fanfarrón incapaz de disparar recto que parece que está escapando de su pasado. Eugene Skinner, un expatriado americano negro, desea defender Francia, un país que le ha demostrado tolerancia permitiéndole competir y convertirse en un campeón de boxeo, mientras que en Estados Unidos no le habrían permitido ni acercarse a un avión.

Durante las semanas iniciales de la instrucción, Rawlings conoce al jefe de escuadrón Reed Cassidy, un joven de 28 años que ya se ha convertido en un veterano del vuelo de combate. Cassidy ha experimentado en primera persona los peligros de este nuevo combate aéreo y sabe que son pocos los que sobrevivirán. Objeto de respeto y misterio, Cassidy, el número uno de la Escuadrilla, ha desafiado a la suerte y ya cuenta con más de 20 abatidos… a costa de su propia inocencia.

Bajo el mando del capitán francés Georges Thenault, los pilotos franceses ponen a los americanos en marcha mediante un vigoroso entrenamiento de preparación para su primer combate aéreo. Mientras los chicos se entrenan para manejar lo último en biplanos franceses, el Nieuport 17, rápidamente se dan cuenta de la gravedad de su situación: la esperanza de vida de un piloto es de tres a seis semanas. Se enteran de que los alemanes les superan en número y en capacidad de combate militar. Incluso se les han denegado los paracaídas, ya que los militares valoran más los aviones que las propias vidas de los pilotos.

El combate no tardará en comenzar, y Rawlings y sus compañeros se enzarzan en una rabiosa lucha aérea con unos resultados devastadores que van más allá de sus peores expectativas...


Tony Bill, el director, ha asumido el reto de llevar a la gran pantalla esta producción franco-estadounidense que retoma los inicios de la aviación de combate.

Nada tiene que ver con "Top Gun" ni otras de sus secuelas, cómicas o no, en las que los grandes y sofisticados cazas son un auténtico prodigio de la tecnología en los que el piloto está pertrechado en una cabina, arropado por varios adelantos tecnológicos y en los que, de alguna manera, tiene más de una oportunidad de sobrevivir si es que no lo destrozan de inmediato.

Al frente del reparto, el compañero de Tobey Macguire en "Spiderman", James Franco. Franco encaja a la perfección con el elegante y despreocupado piloto de biplanos al que interpreta. En todos los papeles que le he visto, siempre me ha parecido que es un buen actor.

La película cuenta como gancho lo embriagador que supone todo lo relacionado con la Primera Guerra Mundial. Ese conflicto bélico marcó un antes y un después en la estrategia militar. Los aviones no se habían utilizado nunca y los locos que se atrevieron a ponerse al mando de aquéllos aparatos en los que el piloto estaba completamente desprotegido y en los que podía pasar de todo en cualquier momento son hoy vistos como unos auténticos héroes.

A pesar de su larga duración, en ningún caso resulta aburrida, ya que tiene mucha acción. En resumen, película que entretiene y que recomiendo para una tarde de domingo veraniego.

Mi valoración: 5/10

viernes, 13 de julio de 2007

Crítica de "Alex Rider: Operación Stormbreaker"



“Alex Rider: Operación Stormbreaker” es la adaptación al cine de la primera novela de la saga de Alex Rider. Escritas por Anthony Horowitz, que también se encarga del guión, las seis novelas han sido vendidas en lote.
Alex es un adolescente normal y corriente que vive con su tío, un aburrido director de banco... o eso es lo que parece hasta que el tío Ian Ryder muere en circunstancias misteriosas. Alex descubre que su tío era en realidad un espía y que ha sido asesinado por Yassen Gregorovich uno de los criminales más peligrosos del mundo. Reclutado por el Sr. Blunt y la Sra. Jones , de la división de Operaciones Especiales de la MI6, este colegial se da cuenta de que su tío, al fomentar sus hobbies, le ha preparado a conciencia para una carrera en el espionaje. Linguista, buceador, escalador, experto en artes marciales y excelente tirador, Alex tiene todas las cualidades necesarias para ser el perfecto espía adolescente. Provisto de su colección particular de artilugios especiales, Alex se embarca en su primera misión.

El guión de “Alex Rider: Operación Stormbreaker” resulta bastante decepcionante. No porque sea sumamente irreal. Cuando está delante de un producto como éste, uno puede aceptar sin problemas que el estado británico use a adolescentes en sus misiones de infiltración, o que un montón de quads aparezcan de la nada para que el protagonista se pueda escapar con una vistosa persecución. Lo decepcionante resulta la falta de imaginación que muestra. Con un poco más de ímpetu, esta podría haber sido una película simpática incluso para los adultos.
Así, por ejemplo, en determinado momento Alex ha de hacerse pasar por el ganador de un concurso convocado por una revista de ordenadores. El verdadero agraciado es el informático adolescente estándar: gafotas, con espinillas y desaliñado. Pero la película, en lugar de aprovechar el potencial cómico de convertir a su protagonista guaperas en un friki, lo soluciona con un simple “hemos contactado con la editorial de la revista y han cambiado su foto por la tuya”, y así Rider no tiene que cambiar su imagen de modelo de Tommy Hillfiger.

Resulta especialmente decepcionante cuando el resto de los personajes sí tienen un lado cómico, y hasta paródico, muy marcado. Así las apariciones de Alicia Silverstone son bastante ridículas, y el personaje de Bill Nighy es muy cutre.

La dirección es completamente espantosa. Abusa de unos estridentes montajes paralelos muy incómodos, y la continuidad entre escenas es tan chapucera. La acción está filmada de forma tan pobre que llega a causar vergüenza.

Además el director introduce en la película un par de peleas totalmente innecesarias coreografiadas por Donnie Yen, pero muy poco originales también. En una de ellas Alex les zurra con una cuerda a unos matones, al más puro estilo Jackie Chan, y en la otra Silverstone se enfrenta con una de las secuaces de Sayle, choque que no puede evitar parecerse a los de “Kill Bill Vol.2".

En resumen, la versión para adolescentes de las aventuras de James Bond.
Mi valoración: 1/10.