jueves, 20 de septiembre de 2007

CRÍTICA DE SERPIENTES EN EL AVIÓN.


Una película mala de solemnidad. Escuece cuando la vemos y escuece horas después cuando nos preguntamos qué oscuras razones nos mueven, en ocasiones, a traicionar nuestra fidelidad al cine bueno.

En ocasiones David R. Ellis ha dirigido películas que al menos han resultado entretenidas, como fueron los casos de Cellular y Destino Final 2. Esta vez se ha puesto detrás de la cámara para rodar Serpientes en el avión, un filme cuyo único aliciente radica en la presencia del siempre correcto Samuel L. Jackson, y en la curiosidad de ver a Elsa Pataky intentado demostrar que es actriz. Y digo esto porque nos encontramos ante una de las películas más absurdas y ridículas que se puedan imaginar. El argumento es surrealista (dándole a surrealista un matiz tremendamente peyorativo), ya que narra las peripecias de un policía que custodia al testigo de un asesinato durante un vuelo. Para evitar su declaración, el criminal llena el avión de serpientes para asegurarse de que no lleguen vivos a su destino. Con este disparatado planteamiento se ocupan los más de cien minutos que este despropósito hace perder al que la vea.


En serpientes en el avión Samuel L. Jackson interpreta a un agente del FBI que tiene que escoltar a un testigo desde Hawaii a Los Ángeles. Para intentar que dicho testigo testifique, un asesino libera cientos de serpientes venenosas en el avión comercial en pleno vuelo. El agente del FBI, un piloto novato y una tripulación aterrorizada intentarán sobrevivir como sea a la mortal invasión...

Llena de chascarrillos vulgares, diálogos incoherentes y bruscos cambios de plano, Serpientes en el avión es una película tan grotesca y ridícula que curiosamente provoca justo lo contrario de lo que pretende."Y es que más que terror, lo que da es risa de ver a cantidades ingentes de serpientes desplazándose por el interior de un avión provocando la histeria del pasaje; lo hilarante reside en la inverosimilitud de la historia. Plagada de tópicos y orientada a un público adolescente, se encuadra en el género conocido como Serie B, y si bien puede despertar cierta curiosidad al principio, su interés se va diluyendo a medida que avanza el metraje, hasta el punto que uno acaba pidiendo la hora.

Tengo entendido que los bloggers tomaron parte en las decisiones de los productores. Me pregunto si ellos le dieron ese aire gore tan delirante. La película comienza como un episodio de Vacaciones en el mar, con un desfile de los personajes que van a viajar y sufrir en el vuelo. Cada uno está caracterizado con un conflicto fácil de recordar y completamente de cartonpiedra.


Completamente de acuerdo con:

"Una tomadura de pelo. (...) El problema es que, aun despojándonos del disfraz de crítico y abrazando las palomitas y el refresco para intentar pasar un buen rato, la película sigue siendo una basura." (Javier Ocaña: Diario El País)


Mi valoración: 1

2 comentarios:

Lucía dijo...

Realmente mala sí, me puedes recordad porqué la vimos ??

fernando dijo...

Tiene una pinta realmente mala mala. Está claro que no voy a ver ;)

un abrazo